Para aquellos que necesiten instalar una fuente específica en su Ubuntu, es realmente muy
fácil hacerlo.
Fuentes para todos los usuarios
Si queremos que las fuentes estén disponibles para todos los usuarios que puedan usar el
sistema, lo único que debemos hacer es abrir la carpeta de fuentes de ubuntu y copiarlas
dentro, sólo que la carpeta en cuestión tiene permisos de superusuario, así que tendremos que
identificarnos como tal.
Es sencillo, mediante consola sería tan sencillo como irnos primero a la carpeta donde
tengamos las fuentes y después:
$ sudo cp *.ttf /usr/share/fonts
Y gráficamente, copiamos las fuentes, pulsamos “Alt+F2” y escribimos dentro:
gksu nautilus /usr/share/fonts
Se nos abrirá un Nautilus de administrador, pegamos dentro las fuentes y listo.
Fuentes sólo para el usuario actual
Si no quieren que otros tengan acceso a esas fuentes, o no tienen acceso a la cuenta de
superusuario, pueden instalar las fuentes que quieran y usarlas con su propia cuenta
estándar.
Para ello tienen que hacer exactamente lo mismo de antes, pero en “/home/tu_cuenta/.fonts” en
lugar de “/usr/share/fonts“. Es decir, mediante consola, nos vamos a la carpeta donde tenemos
los .ttf que queremos instalar y escribimos:
$ cp *.ttf /home/tu_cuenta/.fonts
Si quieren hacerlo gráficamente: copiamos los .ttf, abrimos un Nautilus, nos vamos a nuestra
carpeta personal, pulsamos “Ctrl+h” para ver los carpetas y archivos ocultos, nos metemos en
“.fonts” y pegamos dentro los archivos copiados.
¿Están bien instaladas?
Para comprobar que están instaladas, abrir cualquier aplicación que haga uso de ellas
(OpenOffice Writer, Gimp...) y veréis que están ahí. Si ya teníais abierto uno de estos
programas, cerradlo y volved a abrirlo para que cargue las fuentes recien instaladas.